La trashumancia. El Honrado Concejo de la Mesta |
La actividad trashumante en la Península tiene orígenes inciertos y posiblemente se remontan a los primitivos pastores nómadas de ovejas de tiempos prehistóricos. Alcanza su esplendor en la Edad Media y con el desarrollo de la Mesta castellana (organización ganadera y económica) en los siglos XV al XVIII. En un principio, en torno al S. XII, las ganaderías practicaban la trashumancia con recorridos cortos y medios que unían los pastos de verano en las montañas, con los de invierno situados en las áreas de clima más benigno de los valles. La historia de la Mesta, se inicia formalmente en tiempos de Alfonso X el Sabio, en 1273, quedando sus normas contenidas entonces en el Cuaderno de las Leyes de la Mesta. Alfonso XI, en 1347, puso bajo su protección a todos los ganaderos del reino, disponiendo que se formara una sola cabaña, la Cabaña Real. La creación de una organización propia, el Honrado Concejo de la Mesta de Pastores, determina el desarrollo espectacular de la ganadería trashumante en la Península. Éste se constituía como una asamblea de ganaderos en la que las decisiones se tomaban por votación, aunque existía un órgano de gobierno encabezado por el Alcalde Entregador Mayor, designado por el Rey y los Alcaldes de Cuadrilla. La estructura administrativa se completaba con procuradores, contadores y receptores, además de la figura de los Alcaldes de Alzada, a los que llegaban las apelaciones de las sentencias de los alcaldes. El auge de la importancia económica y social de la Mesta durante siglos está ligada de modo fundamental a la expansión del ganado ovino y en concreto de una de sus variedades llamada oveja merina. Su cruce con la oveja churra, raza indígena, dio de este cruce una especie ovina productora de lana de excelente calidad. La Corona Real fue protectora y defensora de la Mesta porque en el ámbito fiscal, por medio del llamado "Servicio y Montazgo", el Tesoro Real obtenía sustanciosos ingresos, aunque no tantos como para considerarlos como el soporte fundamental de la Corona. En 1454, Enrique IV incorporó a esa Cabaña Real toda clase de ganado. Los Reyes Católicos crearon el puesto de Presidente de la Mesta, el cual era asignado al miembro más antiguo del Real Consejo de Castilla y legislaron "el edificio jurídico constitucional del Honrado Concejo de la Mesta, cuyos cimientos fueron los Privilegios otorgados por Alfonso X, en 1273". En 1492 se logra la Recopilación de las leyes de la Mesta, obra del jurista Malpartida. Ya en el siglo XVI, con Carlos V y Felipe II, la Mesta experimenta una nueva etapa de expansión económica, apoyando la exportación de la lana aunque el reinado de los Austrias menores coincide con un período de decadencia de la actividad mesteña. La última recopilación legislativa, conocida como Código Mestero, data de 1731, es el llamado Quaderno de la Mesta. Un poco más tarde, hay un nuevo auge de la actividad a mediados del S. XVIII y en 1765 se alcanza el techo numérico de cabezas trashumantes en toda la historia con más de 3.500.000 ovejas. A partir de 1836, con la Real Orden de 31 de enero, los "cordeles" y "descansaderos" de las "cañadas reales" de modo gradual y paulatino se fueron convirtiéndo en terrenos municipales, y fueron "comidos" por los agricultores colindantes, los cuales año tras año iban reduciendo la "cañada real" como "vía pecuaria" de índole estatal. Finalmente desaparece en 1836. En la segunda mitad del siglo XX, la crisis de los sistemas ganaderos tradicionales y el abandono rural, junto a las numerosas agresiones a que han sido y son sometidas las cañadas, han agudizado su decadencia hasta extremos que hacen peligrar su integridad futura, y con ella la del patrimonio etnográfico, histórico y cultural asociado a las mismas. |
Novela histórica
jueves, 27 de octubre de 2011
LA TRASHUMANCIA. EL HONRADO CONCEJO DE LA MESTA
jueves, 20 de octubre de 2011
FRASES DESTACADAS en "El sueño de Felipe II"
(Hablando de Felipe). Nunca consideró ni trató al hombre como simple instrumento para conseguir fines no humanos, como algo anónimo sin un destino. Si bien se aferraba, minucioso y testarudo, a su dignidad como rey, estaba por otra parte dispuesto a conceder con verdadera preocupación a cada uno su dignidad como hombre.
(Hablando de Cervantes). Y, casualmente, el viejo soldado se transfiguró. Se le alargó la cabeza y se le estiró un punto su barba rala como la de un viejo chivo; las mejillas hundidas, los hombros caídos, las piernas resecas y flaquísimas. Se vio encerrado en una viejísima armadura cuyas piezas estaban unidas mediante cuerdas. Su cabeza se tocaba con una bacía de barbero. Y junto a su flaca figura surgía la del rechoncho, mofletudo y barrigón, astuto, fiel, cobardón e inseparable del flaco; inseparable como lo es la realidad de la idealidad.
(Hablando del Greco). La obra de Doménico, el Greco, está ahí entre nosotros, como la gran señal de advertencia de que la pintura es algo más que copia de exterioridades; que el hombre es algo más que lo que parece ser, un trágico portador de energías cósmicas, un nudo apretado, una cadena entre la materia y el espíritu.
miércoles, 19 de octubre de 2011
EL SUEÑO DE FELIPE II. ANOTACIONES
MATRIMONIOS DE FELIPE II
1º) Con Mª Manuela de Portugal(1543-1545). Nace el Príncipe de Asturias, D. Carlos. Muere antes de reinar
2º) Con María I de Inglaterra (1554-1558). Sin hijos.
3º) Con Isabel de Valois (1559-1568). Dos hijas: Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela. Muy queridas del Rey.
4º) Con Ana de Austria (1570-1580). Cuatro hijos y una hija:
Fernando (1571-1578)
Carlos Lorenzo (1573-1575)
Diego Félix (1575-1582)
María (1580-1583)
Felipe, que reinaría como Felipe III
martes, 18 de octubre de 2011
EL SUEÑO DE FELIPE II.COMENTARIO
Aporta una idea general sobre la larga vida de Felipe II, 71 años (1527-1598) y su época.
Los hechos históricos se narran con corrección y sin extremismos en favor o en contra del personaje.
Alude a las situaciones que se vivieron y a las que pudieran haber sido, mezclándose realidad con ficción en la justa medida.
Excelentes descripciones de los personajes que aparecen: Isabel de Inglaterra, Enrique de Francia y muy interesantes asimismo los capítulos sobre el Greco y Cervantes. En pocos párrafos tenemos una clara visión de ellos y su obra.
lunes, 17 de octubre de 2011
EL SUEÑO DE FELIPE II
TÍTULO: El sueño de Felipe II
AUTOR: Edgar Maas
AUTOR: Edgar Maas
En esta novela histórica se nos narra la vida de Felipe II, soberano de España y medio mundo.
Nos muestra todas sus facetas: como "Rey Prudente", minucioso burócrata, fiel seguidor de la Iglesia, padre cariñoso con sus hijas, preocupado por su pueblo, conocedor de todas las estrategias urdidas a sus espaldas, trabajador incansable pero también el que preside impasible autos de fe, deja que su heredero el príncipe Carlos muera en prisión, favorece la endogamia con tal de mantener la hegemonía de la Casa Austria-Habsburgo...
Un personaje hermético con sus luces y sus sombras.
lunes, 3 de octubre de 2011
MARÍA ESTUARDO (final)
El ejército de María se encontró con el de sus enemigos en la Colina Carberry pero cuando se dio cuenta de que no podía vencer, se rindió sin siquiera pelear. Fue tomada prisionera y enviada al Castillo del Lago Leven. Contra su voluntad, fue forzada a firmar los documentos de abdicación a favor de su pequeño hijo el Rey Jacobo VI de Escocia. Su hermanastro James Stewart, Conde de Murray, se convirtió en regente. No vivió mucho tiempo, ya que fue asesinado en 1570 por uno de los partidarios de María.
Después de unos meses, un cuidadoso plan se elaboró con el propósito de liberarla. Fue llevada fuera del castillo por un paje de 16 años llamado Willie Douglas. María estaba vestida de lavandera y así secretamente llegaron al lago. Remaron a través del mismo y del otro lado, sus amigos la esperaban. A María le dieron un caballo y cabalgó por su vida y libertad. Luego, formó otro ejército pero fue derrotado en la batalla de Langside el 13 de mayo de 1568.
En vano María escapó a Inglaterra para rogar el apoyo de su prima Elizabeth. Tenía pocos amigos y muchos enemigos, y aún sus partidarios europeos se le habían vuelto en contra. Éste fue un momento muy difícil para Elizabeth quien siempre había sentido temor al poder y la influencia de María.
Elizabeth le brindó protección pero en realidad, ella fue prisionera durante 19 años. María estuvo en varios castillos de Inglaterra incluyendo Sheffield durante 14 años, Bolton, Wakefield, y Tutbury. En 1570 se divorció de Bothwell, quien murió demente en una prisión en los Países Bajos en 1578.
Mucha gente quería ver a María muerta pero Elizabeth no quería dejarla en libertad a merced de sus enemigos porque éstos la matarían inmediatamente. Fue puesta al cuidado de George Herbert, Conde de Shrewsbury y vigilada cuidadosamente por el gobierno isabelino, el cual temía que se convirtiese en el foco de conspiraciones católicas. Sus temores tenían fundamento. Durante los siguientes 20 años hubo intentos de liberar a María de su prisión y de convertirla en Reina de Inglaterra. Los consejeros de Elizabeth continuaron rogándole que ejecutase a la reina escocesa, pero Elizabeth se negaba. No fue hasta la Conspiración Babington de 1586 cuando finalmente Elizabeth accedió a su ejecución debido a que existía prueba de la complicidad de María.
Elizabeth se sentía herida y enojada y le escribió una carta. Era el plan de Sir Anthony Babington y sus conspiradores, liberar a María en Chartely en donde se encontraba prisionera y derrocar y matar a Elizabeth. Sus planes fracasaron, debido a que Sir Francis Walsingham, uno de los ministros más influyentes de Elizabeth, había creado una red muy efectiva de espías que seguía paso a paso las acciones de los católicos mediante el uso de dobles agentes. Anthony Babington y sus partidarios fueron torturados y condenados a muerte y María fue procesada. Fue encontrada culpable de traición y condenada a muerte. Pese al veredicto de los jueces, Elizabeth no podía firmar la orden de ejecución de su prima. Finalmente y de mala gana, la firma. Sus ministros secretamente apresuraron la ejecución y a Elizabeth no se le informó hasta que todo acabó.
La noche anterior a la ejecución, María cenó muy poco y escribió su testamento, luego entregó regalos a sus sirvientes. Entre las 8 y las 9 de la mañana, fue llevada al lugar de ejecución. Estaba vestida de negro, llevaba un crucifijo y una Biblia en sus manos. Jane Kennedy y Elizabeth Curle eran sus dos sirvientes que la acompañaron en aquel momento. Jane vendó sus ojos con una tela blanca y su perrito, un Skye Terrier se encontraba debajo de su falda; se dice que el perrito dejó de comer al darse cuenta de la muerte de su dueña.
Una leyenda dice que después de la ejecución, los cardos comenzaron a crecer en el lugar en donde María murió. Los lugareños comenzaron a llamar a esos cardos “Las Lágrimas de la Reina Mary”.
Fue decapitada en el Castillo de Fotheringhay el 8 de febrero de 1587. Sus últimas palabras fueron: “En tus manos, Oh Señor, encomiendo mi espíritu.
En principio fue enterrada en la Catedral de Peterborough pero luego, en 1612, sus restos fueron enviados a la Abadía de Westminster. En vida María y Elizabeth nunca se conocieron, ambas yacen en la más imponente de todas las abadías inglesas, la Abadía de Westminster en Londres.
María fue una mujer de gran talento, muy alta, elegante y hermosa. Introdujo en la corte escocesa, las costumbres francesas, el idioma y nuevas formas de baile. Pero en la constante y amarga lucha por el poder entre ella y Elizabeth, María perdió porque a diferencia de su prima inglesa, ella dejó que su corazón gobernase sobre su razón, sacrificando la política por la pasión. Dejó su legado a la historia y después de la muerte de Elizabeth en 1603, su hijo fue nombrado rey de Inglaterra y su ascensión trajo una nueva dinastía al trono inglés. Los Estuardos.
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