viernes, 10 de agosto de 2012

OPINIÓN SOBRE LA RUTA DE LA SEDA



Opinión:

                Está entre la novela histórica, de viajes y aventuras, con una bella historia de amor de por medio; con matices políticos y religiosos en la que el lector recorre el camino entre Tierra Santa  y Samarkanda.
                Parece que el autor, gran viajero, hizo este recorrido para documentarse en la rica diversidad de culturas, religiones y paisajes.
                No sé si la traducción es poco afortunada o si la transcripción para el libro electrónico deja mucho que desear pero no fluye la narración como debiera.
                He encontrado también algo pesado los diálogos entre Josseran y Guillermo en cuanto al tema religioso. A veces se tiene la impresión de que ya los has leído por la reiteración de los argumentos.

jueves, 9 de agosto de 2012

LA RUTA DE LA SEDA


TÍTULO: LA RUTA DE LA SEDA
AUTOR: COLIN FALCONER


            Hacia el siglo XIII, un caballero templario, Josseran Sarrazini y un monje dominico llamado Guillermo de Augsburgo emprenden un viaje desde Jerusalén a Mongolia a lo largo de la Ruta de la Seda. Parten con la misión de transmitir un mensaje del Papa al Gran Kan y conseguir de él una alianza contra los sarracenos, que amenazan Tierra Santa. El templario, natural de Tolosa en el Languedoc hará de intérprete y escolta  del enviado papal hombre de mal carácter, difícil trato y severo inquisidor.
            La narración comienza en una celda donde fray Guillermo pide a su superior confesión ante su inminente muerte. Tiene mucho de lo que arrepentirse. Le cuenta al confesor todo el viaje y sus peripecias y es allí mismo cuando al terminar el relato finaliza la novela.
            Josseran, ha entrado en la Orden de los Templarios por cinco años y presta sus servicios en Acre. Por motivos personales, necesita alejarse de su casa. No logra perdonarse a sí mismo el no haber sido lo suficientemente firme para rechazar el amor prohibido de la segunda  mujer de su padre. La duda de que éste se imaginara lo ocurrido, le atormenta de tal modo que cuando su padre se aleja de casa para irse a la guerra en la que murió, le asaltan insoportables  remordimientos.  
            Recorren, como ya hizo Marco Polo, desde Palestina hasta China, el mismo camino que  se usaba para transportar de Oriente a Occidente seda, especias y otras mercancías valiosas. La novela posee gran valor descriptivo y a lo largo de su lectura nos podemos ver inmersos en paisajes insospechados: valles fértiles, ciudades con increíbles palacios, resecas estepas, huracanes, trombas de agua, tormentas en desiertos de arena, la dureza del clima en las altas montañas, así como en un viaje en el tiempo hasta la mitad del siglo XIII, con conflictos entre kanes, bandidaje, difícil comunicación, insólitas costumbres de los pueblos nómadas, distintos rituales religiosos y muy complicadas condiciones de vida a lo largo de la ruta por Persia, Cachemira, Nepal y China.
            En el camino deberán hacer frente a los más diversos peligros mientras descubren un mundo cuya riqueza, tanto material como espiritual, les fascina y desconcierta a la vez. Así, el descubrimiento de las culturas lejanas de Asia y el contacto con una bella princesa tártara en Samarkanda o el amor que surge entre Josseran y una salvaje Jutelún, hija del jefe de un pequeño kanato son hechos que conmoverán al templario hasta el punto de poner en duda la supremacía de sus propias creencias y terminar sus días al lado de esta mujer.




miércoles, 1 de agosto de 2012

AÍNSA (HUESCA)

El padre de fray Julián es el señor de la villa de Aínsa y marido de Dña. María personajes de la novela.
En algunos párrafos aparece mencionada esta villa de la que tengo unas fotos que hice cuando la visité y aún hoy conserva todo ese sabor medieval.
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martes, 31 de julio de 2012

LOS ALBIGENSES O CÁTAROS

LOS ALBIGENSES O CÁTAROS  

     Los albigenses fueron una secta herética de los siglos XI al XIII, que se extendió por la ciudad de Albi en el Languedoc (Occitania) de la que toma su nombre, y de ahí, por otras partes de Europa. 
    También conocida como "cátara", del griego kataros (puro). Los cátaros albigenses tenían una forma de religión maniquea, es decir, el bien y el mal como polos diferenciados y creían que aparte de éstos no había más. Las cosas eran buenas o malas. Denuncian a los sacerdotes corruptos y ésto hace temblar los cimientos de la Iglesia. Los albigenses predicaban la Cristiandad Apostólica y la vida simple según el evangelio. Se llamaban los “buenos hombres". El Papa y los concilios de la iglesia decían que negaban la doctrina de la Trinidad, la Sagrada Comunión y el Matrimonio, así como también la doctrina de la Muerte y la Resurrección de Jesucristo. En el Concilio de Toulouse (1119), el Papa Calixto II, y a continuación en 1139 el Papa Inocencio II, les excomulgaron. Finalmente, en 1209, el Papa Inocencio III ordenó una cruzada contra ellos. La guerra duró veinte años. 
     La obstinación de la cruenta lucha contra los albigenses está aclarada en parte por el hecho de que los albigenses fueron ayudados en su guerra contra el Papa por los señores feudales locales del sur de Francia. Cuando un legado papal e inquisidor fue asesinado en el territorio del Conde Raymond VI de Toulouse, el Papa Inocencio III resolvió usar este suceso como la ocasión para tomar las tierras del Conde, quien mantenía una actitud tolerante hacia los herejes. Sucedió una lucha entre los señores del sur de Francia y el rey Pedro II de Aragón (que intentó mediar para defender a sus súbditos en esos territorios) y el Papa, que a su vez fue sustentado por los señores del norte y el rey de Francia. El norte estaba en conflicto con el sur, que al ser económicamente más desarrollado, eran, por consiguiente, una amenaza para éstos. Los ejércitos del norte estaban bajo la dirección del Conde Simón de Montfort y los legados papales, entre ellos el sanguinario abad de Citeaux, Arnaldo Amalric. Cuando los grandes ejércitos del norte tomaron la ciudad de Béziers, mataron a 20.000 personas entre albigenses y católicos sin miramientos, aunque las cifras difieren. Otro tanto ocurrió en Carcasona. En la batalla de Muret, hacia el final del conflicto, cae muerto el rey Pedro de Aragón. En el transcurso de la guerra, centenares de miles cayeron. Las provincias de Provenza y Languedoc fueron devastadas. La recién creada Inquisición, se hizo cargo de ciertos focos hasta reducirlos. La paz no fue concluida hasta 1229. A consecuencia de las guerras en contra de los albigenses el sur rico fue destruido y los territorios de la corona francesa se extendieron con esta anexión.  

lunes, 30 de julio de 2012

LA SANGRE DE LOS INOCENTES. ALGUNOS PÁRRAFOS


Algunos párrafos:

_Si, se derramó mucha sangre. No creas que juzgo a la Iglesia, la formamos hombres y su historia hay que leerla a la luz de cada momento. Eso no justifica los errores, sólo los explica.

_Carecemos de piedad, precisamente nosotros que deberíamos dar ejemplo. Pero a fray Ferrer le brilla la ira en los ojos y cree que sólo el fuego puede purificar lo que los herejes han tocado. Por eso ordenó quemar hasta las últimas piedras de Montségur, para purificar el lugar contaminado por la presencia de los herejes.

 _ ¡Por favor, Mohamed, deja en paz el Corán! ¡Los hombres no hemos dejado de hacer barbaridades en nombre del Corán o de la Biblia! Buscamos excusas en los textos sagrados para justificar lo injustificable.

_”Hemos sido capaces de volar como los pájaros, de nadar como los peces, pero no somos capaces de vivir sencillamente como hermanos”. Pues bien, yo creo que es posible hacerlo, depende de nosotros, de que no seamos tan soberbios de creer que a cada uno nos asiste toda la razón, de querer imponernos a los demás, de condenar y combatir a los que rezan, sienten o piensan de manera distinta. Dejemos que cada cual rece a su Dios, dotémonos de normas y de leyes que cumplamos todos y que hagan posible la convivencia pacífica y respetuosa, y reconozcan los derechos sagrados que tenemos como personas.

domingo, 29 de julio de 2012

LA SANGRE DE LOS INOCENTES. OPINIÓN



La sangre de los inocentes. Opinión


                En general me ha agradado su lectura aunque con algunas salvedades.
                Había tema para casi tres novelas. Demasiado amplia en el tiempo y en los temas que sólo tienen un débil hilo conductor: el manuscrito de Fray Julián. Quizás también demasiados diálogos que la enlentecen.                 
             Se abordan el fanatismo religioso por parte de católicos y musulmanes, el esoterismo, el tráfico de armas, los enfrentamientos entre israelíes y palestinos, el maltrato a la mujer musulmana, los atentados perpetrados por islamistas radicales, así como sentimientos de odio y resentimiento transmitidos a través de generaciones.
                Más que novela histórica es novela de ficción histórica.
                Al indagar en las causas del fanatismo religioso y la intolerancia a través de los siglos, nos deja sin embargo, un mensaje digno de todo respeto.