domingo, 19 de mayo de 2013

EL REY FELÓN





TÍTULO: EL REY FELÓN
AUTOR: JOSÉ LUIS CORRAL LAFUENTE


                  Tercera entrega (Trafalgar, Independencia y El rey felón) de la trilogía que José Luis Corral hizo sobre este periodo de la Historia de España que va desde 1809 a 1815.
                  El protagonista, Francisco de Faria conde de Castuera, es llevado prisionero a Francia al caer Zaragoza tras el segundo asedio y en el camino, cerca de Jaca, logra evadirse de la cuerda de prisioneros. Las peripecias que corre son motivo para introducirnos en los distintos episodios de la Guerra de la Independencia.
                 Ya con un toque más personal nos adentra también en los amores del conde que acaban de un modo desgraciado. Cuando recala en Cádiz, vive los enconados debates de los diputados que cristalizan en la Constitución de 1812. La Junta le encargará que organice los grupos de guerrilleros que tanto daño hacían a los franceses. Esta misión le pondrá en contacto con los aguerridos bandoleros de Andalucía y su tierra extremeña coordinando sus acciones para hacerlas más eficaces. Además participará en uno de los enfrentamientos más trascendentales de la guerra de la Independencia, la batalla de Arapiles en Julio de 1812.
                  Entre los hechos bélicos y las acciones heroicas también el conde se encuentra inmerso en el debate ideológico que mantienen las dos Españas: la de los conservadores partidarios de las antiguas tradiciones que apoyan a Fernando VII y la de los liberales partidarios de la razón y medidas aperturistas apoyadas por los llamados afrancesados. Finalmente muerta su prometida y desengañado por el comportamiento del “Rey Felón” regresa a territorio francés en busca de una nueva forma de luchar por la libertad.
                 
De fácil lectura, el título resulta algo engañoso porque sólo muy al final aparece el personaje del rey. Claro está que ni falta que hace, porque para el nefasto papel que desempeñó en el conflicto de la Guerra de Independencia, mejor obviarlo. Por lo demás, el intrépido conde, que ya había servido a España en la batalla de Trafalgar, nos pasea por toda la geografía peninsular con su heroico comportamiento.

lunes, 6 de mayo de 2013

ALGUNOS PÁRRAFOS EN "EL REY FELÓN"




_ Cantaban con aire de jota y rezaba así:
Bonaparte en los infiernos
tiene una silla poltrona,
Y a su lado está Godoy
poniéndole la corona.
_ Por otra parte, consideraba a José I, mucho mejor gobernante que el inane de Carlos IV, o que el indolente de Fernando VII, a quien despreciaba profundamente desde que protagonizara la conjura contra su padre Carlos IV y las calumnias contra su madre la reina Mª Luisa, y sobre todo desde que presenciara, a finales de Abril de 1808, en Bayona, cómo cedía ante la presión de Napoleón en un acto de villanía y de cobardía vergonzantes y se enterara en Zaragoza de que el Deseado escribía cartas de felicitación al emperador tras cada una de sus victorias sobre los españoles.
_ Faria lo solicitó, y lo obtuvo con el apoyo del general Cuesta, permiso de la Junta de Defensa para organizar varias cuadrillas de guerrilleros. El objetivo era crear decenas de grupos armados que hostigaran sin cesar y en toda ocasión a los franceses. Deberían ser como lobos: contundentes y rápidos en el ataque, golpear, herir, matar y huir deprisa. La eficacia de la guerrilla debía basarse en esas acciones, pero además en el conocimiento del terreno. Cada puerto de montaña, cada desfiladero, cada recodo del camino debían ser trampas mortales para los soldados franceses.
_ … -Si, algo he oído, pero ¿qué otra cosa puede hacer? Es un rehén de Napoleón.
-Un rehén sin honor. Quien aspire a ser rey de España debe colocar su honor por encima de su vida, porque no es sólo su honra, es la de todo el país la que representa. Y Fernando de Borbón no tiene ni honra ni honor.

jueves, 18 de abril de 2013

SIGLO XIX EN ESPAÑA


ALGUNAS PINCELADAS SOBRE EL SIGLO XIX EN ESPAÑA



          A la vuelta de Fernando VII, gobierna como rey absoluto aunque con medidas reformistas como la creación del Consejo de Ministros formado por seis miembros aunque sólo tiene misión consultiva. López Ballester es nombrado para Hacienda. Se crea la Bolsa y se hace un presupuesto anual.

         En 1826 se sublevan los realistas que apoyan a Carlos hermano del rey, puesto que después de tres matrimonios no ha tenido descendencia. Una cuarta esposa, su prima Mª Cristina le da una hija, la infanta Isabel.

         Los liberales que no marcharon al exilio, muchos fueron ejecutados y el resto se reúnen en logias. No dejan de producirse episodios de intransigencia como el cometido con la granadina Mariana Pineda, muerta en el garrote vil por dar apoyo a los liberales y bordar una bandera para el partido. Riego se pronuncia en las Cabezas de S. Juan; él y los suyos, son fusilados. Hay un último intento con Torrijos en Málaga también fracasado.

         Un pacto con los liberales moderados hacen que el infante Carlos sea expulsado de España y juran a Isabel como Princesa de Asturias.

         En 1833 muere Fernando en La Granja y deja el trono con una guerra interna. Se entabla la primera guerra carlista que dura siete años. Mª Cristina es declarada reina regente. Antes del nacimiento de la infantita, Fernando VII derogó la ley Sálica en previsión de asegurar el trono a cualquiera que fuera su heredero, hombre o mujer.

           La reina busca el apoyo de viejos liberales y ellos buscan convertir la monarquía de absoluta en constitucional. La iglesia rural apoya a los carlistas. Francisco Martínez de la Rosa es elegido por la reina para la transición. Se convocan nuevas Cortes formadas por procuradores y próceres (antecedente del Senado). Se divide el país en 49 provincias.

           Las provincias de Vascongadas, Navarra, Aragón, Castilla, Extremadura y el Maestrazgo siguen a favor de D. Carlos que en 1835 sitia Bilbao. Las tropas carlistas al mando del general Zumalacárregui levantan el asedio pero en uno posterior, vencen los sitiados al mando del general Espartero y muere Zumalacárregui a consecuencia de las heridas. Ramón Cabrera en el Maestrazgo, se destaca por su agresividad tras la muerte de su madre a manos de los liberales.

           Al ser nombrado Mendizábal ministro de Hacienda y Presidente del Consejo de Ministros, tiene lugar la “desamortización” de los bienes de la Iglesia. Disuelve las Órdenes Religiosas pues poseen grandes extensiones de tierra. Unas 10 000 000 de Ha. son compradas por aristócratas y burgueses creándose, sobre todo en el sur, grandes latifundios. La Iglesia pasa a depender del Estado. Los campesinos se proletarizan. El patrimonio artístico de monasterios es pasto de expolios y saqueos.

            Mientras tanto expediciones carlistas recorren toda España. Acosan pero no acaban de entrar en Madrid.

            Un pronunciamiento militar obliga en 1837 a reponer otra Constitución parecida a la de 1812. Hay división de opiniones al acabar el enfrentamiento con los carlistas en “El abrazo de Vergara”. Maroto y Espartero están en desacuerdo y hubo fusilamiento de los rebeldes. Vascongadas y Navarra mantienen sus fueros.

            Con la vuelta de muchos exiliados avanza el movimiento romántico. Hay libertad de opinión y suben los periódicos como “El Español” de corte moderado donde colaboran los intelectuales del momento. Aumenta la actividad parlamentaria y las tertulias de café. Mariano José de Larra dibuja un retrato de la época con sus artículos. Educado en Francia, desea ver a España como al resto de Europa. Se suicida por un tema amoroso. Los duelos son frecuentes para poner fin a cualquier ofensa. Es la época de los viajeros románticos a los que si gusta España pero que darán una visión muy sesgada creando tópicos sobre el país de gitanos y panderetas, como lo hiciera Bizet con su ópera Carmen.

          El general Espartero obtiene el título de duque de la Victoria entre otros y es aclamado como el “Pacificador” fue todo un personaje del siglo XIX. Mejor militar que político acaba enfrentado con la reina y termina exiliándose. Se queda la infanta Isabel con diez años y son llamados al gobierno otros generales como Narváez y O`Donell.

          Por entonces, sólo unos 100 000 españoles pueden votar y son los que pagan una cierta cantidad en impuestos. Los alcaldes los elige el gobierno.

          Con 13 años, Isabel es proclamada reina. La burguesía prospera. Los nobles conservan su prestigio y surgen otras clases altas formadas por financieros, terratenientes…

           En 1843 se pone la primera piedra del Palacio del Congreso de los Diputados y en 1850, se inaugura. En 1844 llega a la Presidencia Narváez que crea la Guardia Civil siendo su primer capitán general el duque de Ahumada. Se aprueba la “Nueva Carta Magna” que eleva el poder de la reina en 1845 y en 1851 se firma un nuevo concordato con la Santa Sede por el que se atienden las necesidades de la Iglesia pero la Corona se reserva el derecho de nombrar a los obispos.

           Se hace también una reforma fiscal para igualar a toda España, salvo Vascongadas y Navarra por miedo a revueltas de antiguos carlistas. En 1848 se inaugura la primera línea ferroviaria entre Barcelona y Mataró y el desarrollo de nuevas vías de ferrocarril ayuda a la política de integración nacional. El alto nivel de analfabetismo hace necesaria la ley de Instrucción Pública. El ministro Moyano crea además la obligatoriedad para todos los menores pero los escasos recursos de las Alcaldías, hacen que los alumnos tengan que pagar al maestro por lo que la edad escolar se tiene que acortar.








domingo, 10 de marzo de 2013

LAS JUNTAS Y LA CONSTITUCIÓN DE 1812. APUNTES








LAS JUNTAS Y LA CONSTITUCIÓN DE 1812

                Las Juntas locales se alzan y resisten al francés invasor. El otoño de 1808 en Aranjuez se reúnen representantes de las Juntas con el ya anciano Floridablanca en nombre de Fernando VII retenido en Francia.
                En Bailén tiene lugar la primera batalla en campo abierto. Dupont se enfrenta a Castaños y tres días de combate dan lugar a la primera derrota de Napoleón. Su hermano José se retira hasta Vitoria. En Noviembre de 1808 Napoleón llega con un gran ejército hasta Burgos; allí despliega sus tropas y él sigue hasta Madrid. Sus jinetes polacos derrotan a nuestros artilleros. Entra en Madrid y repone en el trono a su hermano José.
                En ocasiones ingleses y franceses dirimen sus diferencias en territorio español.
                Resisten Palafox en Zaragoza y Álvarez de Castro en Gerona que sufre un asedio de seis meses.
                La Junta Central se refugia en Cádiz, la única ciudad que no sucumbió ante los franceses. Surgen las guerras de guerrilla destacándose en éstas El Empecinado, Expoz y Mina y el cura Merino entre otros. Castigan a las tropas con emboscadas valiéndose del conocimiento del terreno. Van llegando hasta 300.000 soldados franceses.
                 En Enero de 1809 José Bonaparte establece su corte en Madrid; tiene 41 años y es hombre culto y buen gobernante. Viene de ser rey en Nápoles donde consiguió logros que ahora quiere implantar aquí para modernizar el país. Los funcionarios afrancesados que juran al nuevo rey son entre otros Fernández de Moratín y Cabarrús.
                En la Isla de León en S. Fernando (Cádiz) se reúne la Junta Central de Defensa en el Colegio de la Compañía de María. La forman una amalgama de comerciantes, juristas, clérigos, militares, políticos… teniendo también una importante representación las colonias. Se establece que la soberanía reside en la nación y el poder en las Cortes. El 4/8/1810 se jura la Constitución y en Febrero de 1811 se trasladan a S. Felipe Neri en Cádiz pero no acaba de contentar a todos. Finalmente el 19/3/1812 se aprueba la nueva Constitución que por ser día de S. José se bautiza como “La Pepa”. Declaran a Fernando VII como rey constitucional. Triunfa el liberalismo aunque durante seis años continúan los conflictos; son años de hambrunas y se pierden casi 1.000.000 de habitantes. Goya recoge estos acontecimientos en toda su crueldad en la serie de grabados “Los desastres de la guerra”. Pasado el tiempo se exilia en Francia.
                Los ejércitos angloespañoles obtienen una importante victoria en Arapiles. A Napoleón le interesa ahora Rusia. En 1813 liberan Madrid y José Bonaparte se retira. Son derrotados también en Vitoria y tienen que dejar atrás muchos objetos robados en su huida. Salen de España también como exiliados unos 12.000 españoles afrancesados.
                En Marzo de 1814, Napoleón se ve obligado a reponer en el trono a Fernando VII y regresa el llamado “El Deseado”. Recorre distintos lugares siendo muy bien recibido y en Mayo entra en Madrid. Reinaría hasta 1833.
                Comienza disolviendo las Cortes y aboliendo la Constitución de 1812. Recupera el poder absoluto y los españoles dejan de ser ciudadanos para convertirse en súbditos. Los liberales Argüelles y Quintana son detenidos y torturados. Vuelve la Inquisición. Investigan a Goya por la alegoría de “El Tiempo y la Verdad”.
                En las colonias Simón Bolívar (Venezuela) exige libertad de comercio; 100.000 hombres enviados desde España consiguen reprimirlo. En 1817 la situación empeora por la intransigencia del rey y Bolívar independiza Venezuela, mientras que José Sanmartín hace lo propio con Argentina.
                Los liberales pasan a la clandestinidad y se reúnen en logias masónicas. Lo que queda de los ejércitos profesionales están con el rey, mientras que los guerrilleros se ponen en contra.
                En Cabezas de S. Juan se pronuncia Riego contra el rey. Hay levantamientos por todo el país hasta que se ve obligado a jurar la Constitución en 1820. Dijo entonces: “Marchemos y yo el primero por la senda constitucional”. Este gobierno duró menos de tres años (Trienio Constitucional) porque la intervención de un ejército francés “Los cien mil hijos de S. Luis” al mando del duque de Angulema dio al traste con el gobierno liberal, imponiéndose de nuevo el absolutismo. Ahorcan a Riego y al Empecinado. Perdemos el resto de colonias, salvo Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
               

viernes, 8 de marzo de 2013

CARLOS IV. A LA SOMBRA DE LA REVOLUCIÓN. APUNTES





A LA SOMBRA DE LA Revolución
CARLOS IV
          Intrigando contra su padre, como luego lo haría su hijo con él, llega a la muerte de Carlos III su hijo Carlos IV. Tanta intriga no sería sino un desprestigio para la corona.
          Tiene 40 años y ostenta un poder absoluto: es legislador, juez y gobernante. Culto, la música y la pintura son sus grandes aficiones junto con la caza. Débil de carácter, casado con Mª Luisa de Parma, mujer ambiciosa, intrigante y viciosa (la peor reina de España).
          El rey y la corte se mueven según la estación por los distintos palacios (Reales Sitios). Real Sitio de Aranjuez en primavera, S. Ildefonso de la Granja en verano, El Escorial en otoño y Palacio Real de Madrid en invierno.
          En 1773 Goya llega a la corte. Hizo buena crónica gráfica de la época en la serie de cartones para la Real Fábrica de Tapices. Se le nombra pintor de cámara y es además retratista de los nobles de la época.
Familia de Carlos IV
          Continúa haciendo el rey de la ciudad de Madrid la “Ciudad ilustrada”, limpia y bien trazada. Es ayudado por el conde de Floridablanca, como lo dejara dispuesto su padre. Se nombra al infante D. Fernando de 5 años Príncipe de Asturias.
          Aunque afecta a todas las cortes, lo hace de modo especial en España la Revolución Francesa en 1789 por el parentesco con Luis XVI primo del español. Se evita de modo especial la entrada de noticias sobre la revolución, no interesa que se difundan estas noticias. Por su poca simpatía con lo francés se le quita el cargo a Floridablanca para poner en su lugar al conde de Aranda más conciliador y francófono. Éste mantiene a España neutral cuando se proclama la República en Francia.
          Sustituyendo a Aranda llega a lo más alto el que empezara como guardia de corps, Manuel Godoy. Tiene 25 años, se gana por completo a la reina pero fracasa en los intentos de salvar a Luis XVI que es guillotinado. A partir de aquí se rompen los lazos con Francia.
Manuel Godoy
          Austria, Prusia, Rusia e Inglaterra se alían contra Napoleón que se hace con el poder en Francia. La guerra se plantea como una cruzada.
          En España entran los franceses por el País Vasco. Después de 2 años de guerra se firma la Paz de Basilea por la que se recupera la zona invadida de España. Consigue por ello Godoy el título de Príncipe de la Paz.
           Para luchar contra Inglaterra que amenaza el comercio con nuestras colonias, del que la metrópolis tenía el monopolio, Godoy nos alió con Francia por la Paz de S. Ildefonso. En 1797 sufrimos una derrota naval en Cabo S. Vicente. Nos toman Menorca. Fracasa Godoy cuya situación es desesperada y lo apartan.
          Son llamados ahora al gobierno Moratín, Jovellanos y Meléndez Valdés. Se suceden años de malas cosechas y mucho descontento. Se ponen a la venta parte del patrimonio de la Iglesia procedente de la desamortización.
          Llega Napoleón al gobierno que influye en el rey para que traiga de nuevo a Godoy que es nombrado general de los ejércitos. Declaran la guerra a Portugal, aliada de Inglaterra; es la llamada Guerra de las Naranjas, por el regalo a la reina Mª Luisa.
          Francia nos pide ayuda naval para invadir Inglaterra pero el almirante Nelson, que muere en la batalla, ataca la flota aliada y nos derrota en Trafalgar (1805). Mueren también lo mejor de nuestra marina: Churruca, Gravina y Alcalá Galiano. El Atlántico pasa a ser dominio de los ingleses.
          Mientras tanto ante la falta de talento y energía de Carlos IV, un grupo de presión formado por el infante D. Fernando y sus partidarios se manifiestan contra Godoy. En 1807 detienen a los conspiradores y el rey acaba perdonando a su hijo. El desprestigio de Godoy aumenta y ya sólo lo apoya la reina.
Francisco de Goya
          Napoleón se autoproclama emperador. Intenta invadir Portugal pasando por España (tratado de Fontenebleau) pero lo que hacen es ocupar España. La gente apoya a D. Fernando y comienza el motín de Aranjuez. Asaltaron el palacio de Godoy y luego el palacio Real. Napoleón los atrae a Francia y allí hace que abdiquen (Bayona) a favor de su hermano José Bonaparte que reinaría como José I.
          Cuando salen de Madrid los últimos miembros de la familia real (Francisco de Paula) el 2 de Mayo, estalla el odio y se entabla un levantamiento popular. Daoiz y Velarde sacan los cañones a la calle. Hay una fuerte represión francesa y muchos madrileños son fusilados en la montaña del Príncipe Pío, hecho inmortalizado por Goya.