lunes, 24 de junio de 2013

ALGUNOS PÁRRAFOS EN "EL IMPERIO ERES TÚ"



ALGUNOS PÁRRAFOS EN "EL IMPERIO ERES TÚ"

       _Cuando allá en Lisboa le llegó la noticia de que el rey Luis XVI había sido guillotinado, intuyó que ya nada volvería a ser lo mismo para las familias reinantes, que aquella muerte sellaba un antes y un después en la historia de la relación entre los reyes y sus pueblos.
       _Leopoldina veía su boda como algo útil e importante porque era el símbolo de una unión entre Europa y el Nuevo Mundo. Y porque no era impuesta como lo había sido la de su hermana: había podido negarse. Sin embargo, una vez hubo tomado la decisión y aunque el casamiento debía concebirse como un acto político, y no sentimental como en las familias burguesas, la archiduquesa se fue dejando llevar por la ensoñación.
      _Lo que sucedía era que D. Juan estaba muy a gusto en Brasil, consolidando su monarquía, y se negaba perentoriamente a volver, y aquello desesperaba a Carlota. Aquí era amado y respetado como nunca lo había sido antes, no tenía fronteras que defender y era el líder indiscutible de un mundo totalmente nuevo. Portugal le recordaba los años angustiosos en los que vivió presionado por Napoleón, ninguneado y agredido por su suegro Carlos IV y su cuñado el príncipe de Asturias (futuro Fernando VII), humillado por las exigencias de los ingleses y por las traiciones de su mujer y afligido por la inexorable decadencia de su madre.
        _ (Acerca de Carlota de Borbón) La suya era una labor de zapa, de poder oculto porque rara vez aparecía en público. Pasaba los días al sol sentada en una esterilla en el jardín. Los conspiradores de turno la oían canturrear una copla que parecía escrita a propósito para ella: "En porfías soy manchega, y en malicias soy gitana, mis intentos y mis planes, no se me quitan del alma…"

domingo, 23 de junio de 2013

EL IMPERIO ERES TÚ



TÍTULO: El imperio eres tú

AUTOR: Javier Moro

            

          Fue la novela ganadora del Premio Planeta 2011 y en esta ocasión creo que no decepciona al lector. 
            Con todo lujo de detalles y con la belleza exuberante del paisaje tropical como telón de fondo, Javier Moro narra toda la epopeya que supuso la llegada de los Braganzas al Brasil huyendo de Portugal y el acoso de Napoleón, así como el nacimiento del mayor país de Sudamérica.
                Comienza el relato con los años mozos de Pedro hijo del rey Juan VI de Portugal y de  Carlota de Borbón hermana de nuestro Fernando VII. Creció Pedro un poco salvajemente en un ambiente falto de disciplina que unido a su carácter arrogante, impetuoso y variable le hicieron ser amado y rechazado por su pueblo e incluso por su propia familia.  Otro de sus rasgos, su desmedido apetito sexual,  traería a su vida complicaciones con mujeres como Domitila de Castro, que lo arrastraron a un estado de decadencia insoportable. Nos narra también sus primeros amores por una  bailarina francesa Noèmie a la que corteja y consigue conquistarla a base de perseverancia. Su padre, deseoso de casarlo con una princesa europea, logra que se arregle su matrimonio con Leopoldina, Archiduquesa de Austria. Pero Pedro se rebela contra la decisión, y se aferra a su amante, hasta que su madre decide hablarle a Noémie para que considere que está destruyendo el futuro de su hijo. Si unas lo degradaron, en cambio su esposa lo llevó a lo más alto. Muy superior a él en cuanto a formación y cultura, de nobles sentimientos y muy enamorada estuvo siempre a su lado para apoyarlo a pesar de los continuos desaires que sufría.
            Se convierte en emperador de Brasil siendo muy  joven, veinticinco años, y lucha por su independencia dotándola de una Constitución. A él se debe el que este inmenso país no de desmembrara en pequeños estados. Pero no sólo en Pedro I se centra la novela, sino que a través de su vida se nos da una visión global de los acontecimientos históricos que sucedieron en Portugal, España y Europa en general, con la caída de las monarquías absolutas y las nuevas ideas liberales que van abriéndose paso.
            Finalmente y ya de regreso en Europa prosigue con todas las estrategias posibles hasta dejar instalada en el trono portugués a su hija mayor María da Gloria como María II. Un personaje español, Mendizábal, le presta ayuda financiera para conseguirlo.
           A medida que avanza la novela se va apreciando más y más al protagonista que a lo largo de ella despierta sentimientos muy contradictorios.
            Su lectura atrapa al lector; es entretenida, intensa, interesante, con un ritmo fluido y bien documentada por lo que a la vez nos instruye en este periodo de la Historia.



sábado, 1 de junio de 2013

domingo, 19 de mayo de 2013

EL REY FELÓN





TÍTULO: EL REY FELÓN
AUTOR: JOSÉ LUIS CORRAL LAFUENTE


                  Tercera entrega (Trafalgar, Independencia y El rey felón) de la trilogía que José Luis Corral hizo sobre este periodo de la Historia de España que va desde 1809 a 1815.
                  El protagonista, Francisco de Faria conde de Castuera, es llevado prisionero a Francia al caer Zaragoza tras el segundo asedio y en el camino, cerca de Jaca, logra evadirse de la cuerda de prisioneros. Las peripecias que corre son motivo para introducirnos en los distintos episodios de la Guerra de la Independencia.
                 Ya con un toque más personal nos adentra también en los amores del conde que acaban de un modo desgraciado. Cuando recala en Cádiz, vive los enconados debates de los diputados que cristalizan en la Constitución de 1812. La Junta le encargará que organice los grupos de guerrilleros que tanto daño hacían a los franceses. Esta misión le pondrá en contacto con los aguerridos bandoleros de Andalucía y su tierra extremeña coordinando sus acciones para hacerlas más eficaces. Además participará en uno de los enfrentamientos más trascendentales de la guerra de la Independencia, la batalla de Arapiles en Julio de 1812.
                  Entre los hechos bélicos y las acciones heroicas también el conde se encuentra inmerso en el debate ideológico que mantienen las dos Españas: la de los conservadores partidarios de las antiguas tradiciones que apoyan a Fernando VII y la de los liberales partidarios de la razón y medidas aperturistas apoyadas por los llamados afrancesados. Finalmente muerta su prometida y desengañado por el comportamiento del “Rey Felón” regresa a territorio francés en busca de una nueva forma de luchar por la libertad.
                 
De fácil lectura, el título resulta algo engañoso porque sólo muy al final aparece el personaje del rey. Claro está que ni falta que hace, porque para el nefasto papel que desempeñó en el conflicto de la Guerra de Independencia, mejor obviarlo. Por lo demás, el intrépido conde, que ya había servido a España en la batalla de Trafalgar, nos pasea por toda la geografía peninsular con su heroico comportamiento.

lunes, 6 de mayo de 2013

ALGUNOS PÁRRAFOS EN "EL REY FELÓN"




_ Cantaban con aire de jota y rezaba así:
Bonaparte en los infiernos
tiene una silla poltrona,
Y a su lado está Godoy
poniéndole la corona.
_ Por otra parte, consideraba a José I, mucho mejor gobernante que el inane de Carlos IV, o que el indolente de Fernando VII, a quien despreciaba profundamente desde que protagonizara la conjura contra su padre Carlos IV y las calumnias contra su madre la reina Mª Luisa, y sobre todo desde que presenciara, a finales de Abril de 1808, en Bayona, cómo cedía ante la presión de Napoleón en un acto de villanía y de cobardía vergonzantes y se enterara en Zaragoza de que el Deseado escribía cartas de felicitación al emperador tras cada una de sus victorias sobre los españoles.
_ Faria lo solicitó, y lo obtuvo con el apoyo del general Cuesta, permiso de la Junta de Defensa para organizar varias cuadrillas de guerrilleros. El objetivo era crear decenas de grupos armados que hostigaran sin cesar y en toda ocasión a los franceses. Deberían ser como lobos: contundentes y rápidos en el ataque, golpear, herir, matar y huir deprisa. La eficacia de la guerrilla debía basarse en esas acciones, pero además en el conocimiento del terreno. Cada puerto de montaña, cada desfiladero, cada recodo del camino debían ser trampas mortales para los soldados franceses.
_ … -Si, algo he oído, pero ¿qué otra cosa puede hacer? Es un rehén de Napoleón.
-Un rehén sin honor. Quien aspire a ser rey de España debe colocar su honor por encima de su vida, porque no es sólo su honra, es la de todo el país la que representa. Y Fernando de Borbón no tiene ni honra ni honor.

jueves, 18 de abril de 2013

SIGLO XIX EN ESPAÑA


ALGUNAS PINCELADAS SOBRE EL SIGLO XIX EN ESPAÑA



          A la vuelta de Fernando VII, gobierna como rey absoluto aunque con medidas reformistas como la creación del Consejo de Ministros formado por seis miembros aunque sólo tiene misión consultiva. López Ballester es nombrado para Hacienda. Se crea la Bolsa y se hace un presupuesto anual.

         En 1826 se sublevan los realistas que apoyan a Carlos hermano del rey, puesto que después de tres matrimonios no ha tenido descendencia. Una cuarta esposa, su prima Mª Cristina le da una hija, la infanta Isabel.

         Los liberales que no marcharon al exilio, muchos fueron ejecutados y el resto se reúnen en logias. No dejan de producirse episodios de intransigencia como el cometido con la granadina Mariana Pineda, muerta en el garrote vil por dar apoyo a los liberales y bordar una bandera para el partido. Riego se pronuncia en las Cabezas de S. Juan; él y los suyos, son fusilados. Hay un último intento con Torrijos en Málaga también fracasado.

         Un pacto con los liberales moderados hacen que el infante Carlos sea expulsado de España y juran a Isabel como Princesa de Asturias.

         En 1833 muere Fernando en La Granja y deja el trono con una guerra interna. Se entabla la primera guerra carlista que dura siete años. Mª Cristina es declarada reina regente. Antes del nacimiento de la infantita, Fernando VII derogó la ley Sálica en previsión de asegurar el trono a cualquiera que fuera su heredero, hombre o mujer.

           La reina busca el apoyo de viejos liberales y ellos buscan convertir la monarquía de absoluta en constitucional. La iglesia rural apoya a los carlistas. Francisco Martínez de la Rosa es elegido por la reina para la transición. Se convocan nuevas Cortes formadas por procuradores y próceres (antecedente del Senado). Se divide el país en 49 provincias.

           Las provincias de Vascongadas, Navarra, Aragón, Castilla, Extremadura y el Maestrazgo siguen a favor de D. Carlos que en 1835 sitia Bilbao. Las tropas carlistas al mando del general Zumalacárregui levantan el asedio pero en uno posterior, vencen los sitiados al mando del general Espartero y muere Zumalacárregui a consecuencia de las heridas. Ramón Cabrera en el Maestrazgo, se destaca por su agresividad tras la muerte de su madre a manos de los liberales.

           Al ser nombrado Mendizábal ministro de Hacienda y Presidente del Consejo de Ministros, tiene lugar la “desamortización” de los bienes de la Iglesia. Disuelve las Órdenes Religiosas pues poseen grandes extensiones de tierra. Unas 10 000 000 de Ha. son compradas por aristócratas y burgueses creándose, sobre todo en el sur, grandes latifundios. La Iglesia pasa a depender del Estado. Los campesinos se proletarizan. El patrimonio artístico de monasterios es pasto de expolios y saqueos.

            Mientras tanto expediciones carlistas recorren toda España. Acosan pero no acaban de entrar en Madrid.

            Un pronunciamiento militar obliga en 1837 a reponer otra Constitución parecida a la de 1812. Hay división de opiniones al acabar el enfrentamiento con los carlistas en “El abrazo de Vergara”. Maroto y Espartero están en desacuerdo y hubo fusilamiento de los rebeldes. Vascongadas y Navarra mantienen sus fueros.

            Con la vuelta de muchos exiliados avanza el movimiento romántico. Hay libertad de opinión y suben los periódicos como “El Español” de corte moderado donde colaboran los intelectuales del momento. Aumenta la actividad parlamentaria y las tertulias de café. Mariano José de Larra dibuja un retrato de la época con sus artículos. Educado en Francia, desea ver a España como al resto de Europa. Se suicida por un tema amoroso. Los duelos son frecuentes para poner fin a cualquier ofensa. Es la época de los viajeros románticos a los que si gusta España pero que darán una visión muy sesgada creando tópicos sobre el país de gitanos y panderetas, como lo hiciera Bizet con su ópera Carmen.

          El general Espartero obtiene el título de duque de la Victoria entre otros y es aclamado como el “Pacificador” fue todo un personaje del siglo XIX. Mejor militar que político acaba enfrentado con la reina y termina exiliándose. Se queda la infanta Isabel con diez años y son llamados al gobierno otros generales como Narváez y O`Donell.

          Por entonces, sólo unos 100 000 españoles pueden votar y son los que pagan una cierta cantidad en impuestos. Los alcaldes los elige el gobierno.

          Con 13 años, Isabel es proclamada reina. La burguesía prospera. Los nobles conservan su prestigio y surgen otras clases altas formadas por financieros, terratenientes…

           En 1843 se pone la primera piedra del Palacio del Congreso de los Diputados y en 1850, se inaugura. En 1844 llega a la Presidencia Narváez que crea la Guardia Civil siendo su primer capitán general el duque de Ahumada. Se aprueba la “Nueva Carta Magna” que eleva el poder de la reina en 1845 y en 1851 se firma un nuevo concordato con la Santa Sede por el que se atienden las necesidades de la Iglesia pero la Corona se reserva el derecho de nombrar a los obispos.

           Se hace también una reforma fiscal para igualar a toda España, salvo Vascongadas y Navarra por miedo a revueltas de antiguos carlistas. En 1848 se inaugura la primera línea ferroviaria entre Barcelona y Mataró y el desarrollo de nuevas vías de ferrocarril ayuda a la política de integración nacional. El alto nivel de analfabetismo hace necesaria la ley de Instrucción Pública. El ministro Moyano crea además la obligatoriedad para todos los menores pero los escasos recursos de las Alcaldías, hacen que los alumnos tengan que pagar al maestro por lo que la edad escolar se tiene que acortar.